{"id":849,"date":"2013-03-25T12:41:53","date_gmt":"2013-03-25T12:41:53","guid":{"rendered":"http:\/\/josegilmartinez.es\/?page_id=849"},"modified":"2013-03-25T12:41:53","modified_gmt":"2013-03-25T12:41:53","slug":"terapias-de-tercera-generacion","status":"publish","type":"page","link":"http:\/\/josegilmartinez.es\/?page_id=849","title":{"rendered":"TERAPIAS DE TERCERA GENERACI\u00d3N"},"content":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Gil Mart\u00ednez.  jose.gil-martinez@uv.es<br \/>\nPilar Barreto Mart\u00edn. pilar.barreto@uv.es<br \/>\nInmaculada Montoya Castilla.  Inmaculada.Montoya@uv.es <\/p>\n<p>INTRODUCCI\u00d3N<\/p>\n<p>La \u201cPrimera Ola\u201d de terapias de conducta tiene como antecedentes las leyes del condicionamiento cl\u00e1sico de Pavlov y la formulaci\u00f3n de la ley del efecto de Thorndike, posteriormente aparecieron con J.B. Watson las primeras formulaciones sobre el conductismo y con B.F. Skinner la aplicaci\u00f3n de los principios del aprendizaje y el \u201can\u00e1lisis aplicado del comportamiento\u201d para la modificaci\u00f3n y la mejora de la conducta humana.<br \/>\nLa \u201cSegunda Ola\u201d se caracteriz\u00f3 por considerar la cognici\u00f3n como causa principal de los trastornos psicol\u00f3gicos. Estas terapias Cognitivo-Conductuales centran su objetivo de cambio sobre los pensamientos, utilizando el control sobre los eventos privados.<br \/>\nRecientemente han aparecido un amplio n\u00famero de terapias psicol\u00f3gicas desde la perspectiva cognitivo-conductual centradas en el contexto como la \u201cactivaci\u00f3n conductual\u201d (Kanter, Busch y Rusch, 2009), la terapia de \u201caceptaci\u00f3n y compromiso\u201d (Wilson y Luciano, 2002) o terapias como la basada en mindfulness (Didona, 2009; Gil, Barreto y Montoya, 2010; Mir\u00f3 y Sim\u00f3n, 2012). Steven Hayes (2004) se\u00f1ala la necesidad de agruparlas en la denominada \u201cTercera Ola de Terapias de Conducta\u201d.<\/p>\n<p>PRIMERA OLA DE TERAPIAS DE CONDUCTA<\/p>\n<p>Se puede considerar a Mary Covert Jones como la primera modificador a de conducta al eliminar la fobia de Peter a los conejos a trav\u00e9s del condicionamiento directo. Igualmente fue pionero el tratamiento de la enuresis desarrollado por Mowrer (Pip\u00edstop) y que sigue actualmente vigente. Skinner utiliz\u00f3 t\u00e9cnicas operantes en pacientes psic\u00f3ticos (Skinner, 1953). Wolpe publica su libro \u201cPsicoterapia por inhibici\u00f3n rec\u00edproca\u201d donde describe la utilizaci\u00f3n de la desensibilizaci\u00f3n sistem\u00e1tica en el tratamiento de las fobias. Los trastornos de conducta se describen en t\u00e9rminos de relaci\u00f3n entre los est\u00edmulos, las respuestas y las consecuencias (E-R-C). Kanfer y Phillips diferencian entre terapias de instigaci\u00f3n donde el terapeuta tiene un control limitado del ambiente del cliente, por ejemplo el autocontrol, y las terapias de intervenci\u00f3n, en las que el terapeuta controla estrictamente las variables relevantes del ambiente del cliente, por ejemplo la econom\u00eda de fichas. Por \u00faltimo, algunos te\u00f3ricos del aprendizaje social, Bandura, Kanfer, Mischel y Staats, comienzan a darle importancia a los aspectos cognitivos, mediacionales o de personalidad.<\/p>\n<p>LA SEGUNDA OLA: TERAPIAS COGNITIVO-CONDUCTUALES<\/p>\n<p>Hacia los a\u00f1os setenta se comienza a dar importancia a las variables cognitivas en el tratamiento de los problemas emocionales y de comportamiento. La Terapia Cognitiva de Beck para la Depresi\u00f3n (Beck, Rush, Shaw y Emery, 1979), la Terapia Racional Emotiva de Ellis (Ellis y MacLaren, 1998), la Terapia de Autoinstrucciones de Meinchenbaum (1977), la Soluci\u00f3n de Problemas (D\u2019Zurrilla y Golfried 1971), son ejemplos de algunas de dichas terapias. Tambi\u00e9n se consolidan las t\u00e9cnicas de biofeedbak (Carrobles y Godoy, 1987). En esta \u00e9poca se realizan intervenciones tanto individuales como en grupo o comunitarias en \u00e1reas como el deporte, el mundo laboral, la educaci\u00f3n o la cl\u00ednica. Tambi\u00e9n aparece la medicina conductual centrada en el tratamiento, diagn\u00f3stico y prevenci\u00f3n de los problemas de salud.<br \/>\nPosteriormente, en los a\u00f1os ochenta, aparecen programas de tratamiento estructurados, valor\u00e1ndose la eficacia de cada uno de sus componentes. Se mejoran las t\u00e9cnicas de reducci\u00f3n de la ansiedad y la depresi\u00f3n, se incorpora la hipnosis, las t\u00e9cnicas de biofeedback; se insiste en la generalizaci\u00f3n al ambiente del cliente; se compatibilizan los tratamientos psicofarmacol\u00f3gicos con los psicol\u00f3gicos; se da relevancia a la relaci\u00f3n terap\u00e9utica, al papel activo del cliente y al aprendizaje de habilidades de autorregulaci\u00f3n. <\/p>\n<p>LA TERCERA OLA DE TERAPIAS<\/p>\n<p>Pero existen algunos trastornos como los de la personalidad, los problemas de salud cr\u00f3nicos, las enfermedades terminales, las situaciones de estr\u00e9s postraum\u00e1tico, etc., que nos dejan insatisfechos como terapeutas.<br \/>\nEl sufrimiento psicol\u00f3gico forma parte de la vida humana, pero en esta sociedad en que vivimos, se nos dice que no debemos pasarlo mal, ni soportar el dolor, que debemos ser felices siempre y a toda costa. Estar psicol\u00f3gicamente sano es no tener emociones ni pensamientos negativos. No hay que tener ansiedad, ni conflictos, ni dudas, ni miedo, nada de preocupaciones. La persona sana tiene que evitar o escapar de todas las situaciones externas o internas  que le produzcan malestar y sean desagradables. En definitiva, hemos creado una forma de vivir en la que hay que huir  del malestar, del sufrimiento y de la ansiedad, pero que nos condena a un mayor malestar y una limitaci\u00f3n de la vida. Esto es lo que se ha dado en llamar la Evitaci\u00f3n Experiencial, una b\u00fasqueda del control de las emociones (Wilson y Luciano 2002). As\u00ed por ejemplo, algunas personas  beben o consumen drogas para eliminar la ansiedad o el malestar; otras personas tienes agorafobia tambi\u00e9n para eliminar el malestar que les genera no poder salir o escapar de diferentes situaciones; las personas con el trastorno de p\u00e1nico luchan constantemente para controlar (evitar) los s\u00edntomas som\u00e1ticos o propioceptivos de la ansiedad; en el trastorno obsesivo compulsivo se quieren evitar ciertos pensamientos que generan duda; en el trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico se lucha contra los malos recuerdos y sensaciones asociadas al evento traum\u00e1tico; la persona depresiva quiere evitar recuerdos, pensamientos, sentimientos o sensaciones corporales negativas.<br \/>\nAs\u00ed mismo la preocupaci\u00f3n forma parte de este proceso de evitaci\u00f3n experiencial, ya que pensamos que  anticipando evitaremos pasarlo mal. Nosotros, como seres vivos, estamos orientados hacia la supervivencia, para ello nuestra mente tiene el h\u00e1bito de cerciorarse constantemente de nuestra seguridad. Y a pesar de vivir en la sociedad m\u00e1s segura de la historia de la humanidad, nuestra mente se preocupa y cuando no tenemos problemas ella misma tiende a crearlos.<br \/>\nAdem\u00e1s tendemos a vivir en el futuro o en el pasado, olvid\u00e1ndonos de disfrutar del momento presente. Esperamos que el futuro nos dar\u00e1 la felicidad y dejamos el vivir para otro momento. Otras veces la \u201cdeuda emocional\u201d (Sim\u00f3n 2003) nos lleva una y otra vez a episodios del pasado que provocaron dolor, culpa, odio o resentimiento y tampoco podemos vivir el presente.<br \/>\nPor otro lado, vivimos identificados con nuestros pensamientos, cuando sufrimos una situaci\u00f3n conflictiva y nuestras emociones nos sacan de \u201cnuestras casillas\u201d llegando incluso a \u201cperder los papeles\u201d, no somos capaces de distanciarnos de la situaci\u00f3n, creemos que lo que est\u00e1 ocurriendo en nuestra cabeza es la realidad y no logramos desidentificarnos o relativizar la situaci\u00f3n, sin embargo sabemos que pasado el tiempo o contemplada dicha situaci\u00f3n desde una perspectiva diferente cambiar\u00e1 nuestra valoraci\u00f3n.<br \/>\nNo podemos desidentificarnos por que nuestro \u201cyo\u201d vive identificado exclusivamente con nuestro cuerpo y nuestra mente. Ese \u201cyo\u201d es lo que uno cree ser o quiere llegar a ser, y en muchos pacientes es el origen de sus problemas, en los que se sienten d\u00e9biles su yo busca fortaleza y poder; en los que se sienten inferiores su yo buscar\u00e1 conocimiento y control. El yo sufre o se alegra por conseguir lo que cree, sin darse cuenta de que \u201cen el fondo t\u00fa no eres t\u00fa (lo que crees ser), pero t\u00fa no lo sabes\u201d (Ibn Arabi, 1992)<br \/>\nOtro aspecto relevante es el apego que tenemos a ese \u201cyo\u201d. Cuando decimos \u201cyo soy esto o lo otro\u201d o \u201csoy de esta forma u otra\u201d o \u201cesto es m\u00edo\u201d vivimos aferrados a esos pensamientos y con miedo a que algo nos lo arrebate. Ese \u201cyo\u201d piensa que tiene que asegurarse seguir as\u00ed, para ello muchas veces intenta acaparar poder, dinero, relaciones, bienes, pero siempre quiere m\u00e1s, cree que cuanto m\u00e1s posea, m\u00e1s feliz ser\u00e1 y no nos damos cuenta que el tiempo acaba arrebat\u00e1ndolo todo.<br \/>\nTeniendo en cuenta esta tendencia a la evitaci\u00f3n del dolor, la preocupaci\u00f3n excesiva la tendencia a vivir en el futuro o en el pasado, la identificaci\u00f3n con nuestros pensamientos, el apego exagerado al \u201cyo\u201d, la falta de satisfacci\u00f3n o \u00e9xito terap\u00e9utico en algunos trastornos, personalidad l\u00edmite, depresi\u00f3n cr\u00f3nica, TOC, enfermedades cr\u00f3nicas, etc., han ido apareciendo nuevos enfoques terap\u00e9uticos complementarios muchas veces a los ya existentes. <\/p>\n<p>NUEVAS TERAPIAS<\/p>\n<p>La Terapia de Aceptaci\u00f3n y Compromiso (Acceptance and Commitment Therapy o ACT; Hayes, Luoma, Bond, Masuda y Lillis, 2006; Hayes, Strosahl, 2004; Hayes, Strosahl y Wilson, 1994; Luciano, 1999). La aceptaci\u00f3n como forma de \u201cno oponer resistencia al fluir de la vida\u201d (Sim\u00f3n, 2011), no es resignaci\u00f3n, es ausencia de resistencia, de evitaci\u00f3n, de negaci\u00f3n, de racionalizaci\u00f3n o represi\u00f3n de sentimientos. Es reconocer la realidad que tenemos en el momento presente, sin renunciar a cambiar las cosas en el futuro y para ello comprometernos a hacerlo. Para Luciano (2001) esta terapia se basa en: a) es un tratamiento centrado en las acciones valiosas para uno; (b) contempla el malestar\/sufrimiento como normal, producto de la condici\u00f3n humana en tanto que seres verbales; (c) define que se aprende a resistir el sufrimiento normal y esa resistencia genera el sufrimiento patol\u00f3gico; (d) promueve el an\u00e1lisis funcional de los comportamientos del paciente y, por tanto, se basa en la experiencia del paciente como la clave del tratamiento.<br \/>\nLa Terapia de Conducta Dial\u00e9ctica (Dialectical Behavior Therapy o DBT; Linehan, 1993a y b) surge como una respuesta al trastorno l\u00edmite de la personalidad. Dicho trastorno constituye un patr\u00f3n general de inestabilidad en las emociones, las relaciones interpersonales y la identidad, as\u00ed como una notable impulsividad que comienza al principio de la edad adulta y se da en diversos contextos (APA, 2000: 760). Entre un 1% y 2% de la poblaci\u00f3n general sufre este trastorno. Las conductas autolesivas y los intentos de suicidio son frecuentes y las tasas de suicidio alcanzan el 9%. Esta terapia tiene como objetivo fundamental que el paciente aprenda a regular la emocionalidad extrema, reduci\u00e9ndose las conductas desadaptativas dependientes del estado de \u00e1nimo y que aprenda a confiar y validar sus propias experiencias, emociones, pensamientos y comportamientos. Esta basada en el modelo conductista, incluye elementos de la terapia cognitivo-conductual, as\u00ed como en mindfulnes. Ayudan a las personas a superar la tendencia a rebotar entre los extremos, que normalmente se dan en tres ejes: De la vulnerabilidad emocional a la auto-invalidaci\u00f3n, de la pasividad activa a la competencia aparente y de la crisis implacable al bloqueo del duelo. Tambi\u00e9n se ha utilizado con el tratamiento de la depresi\u00f3n, ansiedad, ira, impulsividad y periodos de disfunci\u00f3n cognitiva as\u00ed como en la conducta suicida y en \u00e1reas de control de los impulsos como las toxicoman\u00edas, trastornos de la conducta alimentaria, ludopat\u00eda y compulsi\u00f3n a comprar.<br \/>\n \tLa Psicoterapia Anal\u00edtica Funcional (Functional Analytic Psychotherapy o FAP; Kohlenberg y Tsai, 1991; Kohlenberg et al., 2005; Luciano, 1999) basada en lo que hace y dice el cliente en la sesi\u00f3n terap\u00e9utica, lo que se llaman conductas cl\u00ednicamente relevantes (Kohlenberg y Tsai, 1991). El cliente presenta durante la consulta unas conductas problem\u00e1ticas cuya frecuencia tratamos de disminuir. El terapeuta propicia que en la sesi\u00f3n aparezcan pensamientos, percepciones, sentimientos, visiones, recuerdos, etc\u00e9tera, que son abordados adecuadamente. Adem\u00e1s se incrementan las conductas positivas durante las sesiones. Tambi\u00e9n se pretende conseguir que el cliente realice interpretaciones de su propia conducta y sus causas desde la perspectiva anal\u00edtico-funcional. El terapeuta aplica cinco estrategias (Fern\u00e1ndez Parra y Ferro Garc\u00eda, 2006): (1) detectar las conductas cl\u00ednicamente relevantes que ocurren durante la sesi\u00f3n de tratamiento; (2) construir un ambiente terap\u00e9utico que haga posible la aparici\u00f3n de conductas problem\u00e1ticas y permita desarrollar mejor\u00edas en la conducta del cliente; (3) reforzar positivamente de manera natural las mejoras conductuales del cliente; (4) detectar qu\u00e9 propiedades de su propia conducta son reforzantes para el cliente; y (5) propiciar que el cliente desarrolle habilidades para analizar desde una perspectiva funcional la relaci\u00f3n entre sus conductas y otros factores. <\/p>\n<p> \tLa Terapia Integral de Pareja (Integrative Behavioral Couples Therapy o IBCT; Jacobson y Christensen, 1996; Jacobson, Christensen, Prince, Cordova y Eldridge, 2000) El objetivo en la Terapia Integral de Pareja (Moron, 2006) pasa a ser el cambio en el contexto psicol\u00f3gico en el que ocurren los problemas de pareja. El resultado de este cambio de contexto es la aceptaci\u00f3n del comportamiento del compa\u00f1ero, y por ende, la reducci\u00f3n de los problemas y una recuperaci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida cuando estos se dan,  lo que se acaba traduciendo en un aumento de la satisfacci\u00f3n en la relaci\u00f3n. Se utilizan tres tipos de t\u00e9cnicas principales para conseguir la aceptaci\u00f3n del comportamiento del compa\u00f1ero\/a: la uni\u00f3n emp\u00e1tica, la separaci\u00f3n unificada y la tolerancia.<br \/>\n La Terapia Cognitiva Basada en Mindfulness (Mindfulness-Based Cognitive Therapy o MBCT; Scherer-Dickson, 2004; Segal, Teasdale y Williams, 2004; Segal, Williams, y Teasdale, 2002). Seg\u00fan Vallejo (2006) mindfulness es un t\u00e9rmino que no tiene una palabra correspondiente en castellano. Puede entenderse como atenci\u00f3n y conciencia plena, presencia atenta y reflexiva. Los t\u00e9rminos atenci\u00f3n, conciencia y referencia al momento concreto est\u00e1n incluidos de lleno en su significado. Viene a plantear, por tanto, un empe\u00f1o en centrarse en el momento presente de forma activa y reflexiva. Una opci\u00f3n por vivir lo que acontece en el momento actual, el aqu\u00ed y el ahora, frente al vivir en la irrealidad, el so\u00f1ar despierto. Las connotaciones psicol\u00f3gicas del t\u00e9rmino son evidentes, aunque trasciende de lo meramente psicol\u00f3gico e impregna en un sentido m\u00e1s amplio un sentido de vida, una filosof\u00eda de la vida y una praxis, un modo de conducirse en situaciones y momentos concretos. El mindfulness no puede ser entendido de forma gen\u00e9rica sino que siempre es referido a un momento temporal concreto (presente). Esa atenci\u00f3n, conciencia y reflexi\u00f3n es de car\u00e1cter no valorativo. Es una experiencia meramente contemplativa, se trata de observar sin valorar, aceptando la experiencia tal y como se da. Es una observaci\u00f3n abierta e ingenua, ausente de cr\u00edtica y valencia. Se dir\u00eda que es una forma de estar en el mundo sin prejuicios: abierto a la experiencia sensorial, atento a ella y sin valorar o rechazar de forma activa y taxativa dicha experiencia. Las principales intervenciones realizadas con mindfulness como elemento esencial de la terapia han sido: Mindfulness-based stress reduction (MBSR) (Kabat-Zinn, 2004); Mindfulness-based cognitive therapy (MBCT) (Segal, Williams, Teasdale, 2002) orientado a la prevenci\u00f3n de reca\u00eddas de la depresi\u00f3n; las estrategias mindfulness utilizadas en la terapia dial\u00e9ctica (Linehan, 1993 a y b); y en la terapia de aceptaci\u00f3n y compromiso (Hayes, Stroshal, 2004). Fabrizio Didonna (2009) re\u00fane en un manual sobre las diversas intervenciones cl\u00ednicas realizadas con atenci\u00f3n plena las siguientes: trastornos de ansiedad en general, TOC, depresi\u00f3n, trastorno l\u00edmite de la personalidad, trastornos alimentarios, conductas adictivas, estr\u00e9s postraum\u00e1tico, d\u00e9ficit de atenci\u00f3n e hiperactividad, psicosis, dolor cr\u00f3nico, oncolog\u00eda<br \/>\nPsicolog\u00eda Positiva (Seligman, 2002; Seligman y Csikszentmihalyi 2000) En palabras de Martin Seligman, la psicolog\u00eda positiva surge como un intento de superar la resistente barrera del 65% de \u00e9xito que todas las psicoterapias han sido incapaces de sobrepasar hasta hoy. Las t\u00e9cnicas que surgen de la investigaci\u00f3n en psicolog\u00eda positiva vienen a apoyar y complementar las ya existentes. En este sentido, la relaci\u00f3n de variables como el optimismo, el humor o las emociones positivas en los estados f\u00edsicos de salud se alzan como puntos clave. Trabajar con el paciente sus puntos fuertes, ayudarle a desarrollar \u00e1reas alrededor de la sabidur\u00eda y el conocimiento como la curiosidad, el ingenio o la perspectiva social; \u00e1reas como el valor, la perseverancia o la integridad; trabajar la bondad o el amor, la justicia, el liderazgo, la humildad, la prudencia o el autocontrol; la gratitud, el perd\u00f3n (v\u00e9ase el apendice 1 y 2), el disfrute de la belleza o el sentido del humor, pueden ayudar al cliente a superar sus problemas. Durante muchos a\u00f1os la psicolog\u00eda se ha centrado exclusivamente en el estudio de la patolog\u00eda y la debilidad del ser humano, llegando a identificar y casi confundir psicolog\u00eda con psicopatolog\u00eda y psicoterapia. Este fen\u00f3meno ha dado lugar a un marco te\u00f3rico de car\u00e1cter patog\u00e9nico que ha sesgado ampliamente el estudio de la mente humana. As\u00ed, la focalizaci\u00f3n exclusiva en lo negativo que ha dominado la psicolog\u00eda durante tanto tiempo, ha llevado a asumir un modelo de la existencia humana que ha olvidado e incluso negado las caracter\u00edsticas positivas del ser humano y ha contribuido a adoptar una visi\u00f3n pesimista de la naturaleza humana (Seligman y Csikszentmihalyi, 2000)<br \/>\n\u00bfCU\u00c1L ES LA DIFERENCIA CON LAS ANTERIORES TERAPIAS?<br \/>\nLa diferencia de estas nuevas terapias de conducta es que \u201cno tienden a la eliminaci\u00f3n de los problemas psicol\u00f3gicos\u201d. Como hemos visto muchas personas sufren el llamado Trastorno de Evitaci\u00f3n Experiencial (Luciano y Hayes, 2001). En un intento de eliminar r\u00e1pidamente el malestar psicol\u00f3gico con el empleo de estrategias o t\u00e9cnicas de control de los eventos privados, sufren este trastorno que les lleva a un estado de alerta constante y a un desgaste psicol\u00f3gico mayor.<br \/>\nLa Terapias de Tercera Generaci\u00f3n se caracterizan por: (a) no pretenden eliminar el s\u00edntoma; (b) se centran m\u00e1s en el contexto en el que se produce el problema; (c) utilizan estrategias de cambio experimentales, en lugar de emplear exclusivamente estrategias de cambio de primer orden o directas y, (d) ampl\u00edan y modifican de forma considerable el objetivo a tratar o cambiar (Hayes, 2004). Adem\u00e1s buscan el funcionamiento humano \u00f3ptimo estimulando los puntos fuertes (Sheldon, Fredrickson, Rathunde, Csikszentmihalyi y Haidt, 2000). Los m\u00e9todos de intervenci\u00f3n son t\u00e9cnicas m\u00e1s experimentales (en el sentido de vivir y sentir) que did\u00e1cticas o directas, como en el caso de las terapias de la primera y segunda generaci\u00f3n. Entre las diversas t\u00e9cnicas (ejercicios experienciales, historias, paradojas, met\u00e1foras (v\u00e9ase el ap\u00e9ndice 3 y 4)) caben destacar las de mindfulness o atenci\u00f3n plena y las de distanciamiento cognitivo o cognitive defusion (v\u00e9anse los trabajos, Hayes, 2004a; Hayes et al., 2006; Masuda, Hayes, Sackett y Twohig, 2004; Roemer y Orsillo, 2002; Segal et al., 2002; Segal et al., 2004; Vallejo, 2006). Tambi\u00e9n la experiencia positiva, centrada en variables como la cualidad hed\u00f3nica de la experiencia, el bienestar subjetivo, la experiencia \u00f3ptima, el optimismo, la felicidad, la autodeterminaci\u00f3n y las relaciones entre las emociones positivas y la salud f\u00edsica (Seligman y Csikszentmihalyi 2000).<br \/>\nPor otra parte, el terapeuta es un practicante de dichas t\u00e9cnicas. Cultiva la presencia (Hick y Bien, 2010) como la cualidad de estar presentes. Cuanto m\u00e1s conectada est\u00e9 una persona con el momento presente, m\u00e1s presencia manifestar\u00e1, cuanto m\u00e1s ocupada est\u00e9 con sus pensamientos, menos presencia irradiar\u00e1. Por ello el terapeuta debe ser un practicante del \u201caqu\u00ed y ahora\u201d. Los terapeutas durante la sesi\u00f3n establecen un distanciamiento de sus propias preocupaciones mentales asent\u00e1ndose en el momento presente. La atenci\u00f3n del terapeuta se dirige hacia el cliente y, al hacerlo, se olvida de \u00e9l mismo. Tambi\u00e9n son capaces de observar si el cliente est\u00e1 presente y en qu\u00e9 momento est\u00e1. Si cliente y terapeuta est\u00e1n presentes estar\u00e1n en sinton\u00eda y se establecer\u00e1 una buena relaci\u00f3n terap\u00e9utica. <\/p>\n<p>ALGUNOS EJEMPLOS<\/p>\n<p>Tratamiento de las Fobias Simples.<br \/>\nPrimera Ola de Terapias de Conducta. El terapeuta, una vez evaluada la situaci\u00f3n f\u00f3bica, vistas las respuestas de escape o evitaci\u00f3n y construida una jerarqu\u00eda de est\u00edmulos, utiliza como t\u00e9cnicas fundamentales la desensibilizaci\u00f3n sistem\u00e1tica metal o en vivo, la inundaci\u00f3n o la exposici\u00f3n, emplea tambi\u00e9n t\u00e9cnicas operantes (refuerzo, extinci\u00f3n, manejo de contingencias) y el modelado a trav\u00e9s de pel\u00edculas, en vivo o participante (M\u00e9ndez y Macia, 1990)<br \/>\nDurante la Segunda Ola de Terapias de Conducta se introducen elementos cognitivos (Gil, 1993) que hacen que la persona se enfrente a las situaciones temidas mediante autoinstrucciones de enfrentamiento y dominio (Meichenbaum, 1977), con im\u00e1genes y juegos previamente entrenados, a trav\u00e9s de escenificaciones emotivas (M\u00e9ndez y Maci\u00e1, 1990)<br \/>\nEn la Tercera Ola de Terapias Cognitivas, el terapeuta, que como hemos dicho practica la presencia y busca las fortalezas de la persona, basa su terapia en la aceptaci\u00f3n e intenta los siguientes objetivos(Alonso 2012): en primer lugar a expandir la toma de conciencia del paciente sobre sus experiencias, se le ense\u00f1a a observar la funci\u00f3n de sus experiencias internas, a ser consciente de las evitaciones internas y externas que lleva a cabo para controlar la ansiedad y los pensamientos y a observar las consecuencias asociadas a tales evitaciones. En segundo lugar, se le ense\u00f1a a cambiar de actitud vital, desde una actitud enjuiciadora y controladora hasta una actitud de aceptaci\u00f3n y tolerancia hacia uno mismo, no existen los pensamientos irracionales, el trastorno forma parte de ti, tiene un l\u00f3gico proceso de condicionamiento, pero con una actitud adecuada y sana encontraremos la disoluci\u00f3n natural de dicho condicionamiento. Se utilizan t\u00e9cnicas para desarrollar la observaci\u00f3n del trastorno, para tener una presencia consciente, para aceptar el miedo y la incertidumbre, t\u00e9cnicas de desidentificaci\u00f3n y desliteralizaci\u00f3n, de regulaci\u00f3n emocional, de exposici\u00f3n mindful, de bondad hacia uno mismo. Pero sobre todo centrados en la aceptaci\u00f3n del contexto y no en controlar los s\u00edntomas<\/p>\n<p>Tratamiento de la Fobia social.<br \/>\nEn la Primera Ola de Terapias se insiste en el entrenamiento en habilidades sociales, haciendo que el sujeto se enfrente gradualmente a situaciones m\u00e1s conflictivas, d\u00e1ndole informaci\u00f3n espec\u00edfica sobre la respuesta y las conductas adecuadas, explic\u00e1ndole la importancia de los progresos, utilizando modelos que realicen las conductas correctas, con ensayos de conducta (role-playing), retroalimentando a la persona y moldeando el acercamiento a la conducta final, por \u00faltimo se insiste en la generalizaci\u00f3n de las respuestas (Gil y cols., 1989).<br \/>\nEn la Segunda Ola de Terapias se hace hincapi\u00e9 en las cogniciones que subyacen debajo de la emoci\u00f3n negativa o malestar, sobre todo los pensamientos alrededor de la evaluaci\u00f3n negativa por parte de los dem\u00e1s, tambi\u00e9n influyen la anticipaci\u00f3n de consecuencias desfavorables, la evaluaci\u00f3n negativa de uno mismo y de la propia actuaci\u00f3n. El terapeuta hace hincapi\u00e9 en reestructurar cognitivamente las cogniciones negativas (Gil y cols., 1989; Meichenbaum, 1977)<br \/>\nEn la Tercera Ola de Terapias el terapeuta sabe que la inseguridad y el miedo son fruto de la excesiva preocupaci\u00f3n por la evaluaci\u00f3n negativa. Dichas emociones paralizan al paciente y generan la evitaci\u00f3n de las situaciones sociales y la autoevaluaci\u00f3n negativa. El terapeuta acepta al paciente como es y le ayuda a aceptarse a si mismo, le ense\u00f1a a reconocer las reacciones de su comportamiento, las reacciones de miedo, la activaci\u00f3n som\u00e1tica, su miedo a la valoraci\u00f3n, es decir toma conciencia de su problema, pero como hemos comentado en las fobias simples, le ense\u00f1amos a cambiar de actitud ante la vida. Cambiamos esa constante evaluaci\u00f3n en todo lo que hace y ese intento de control de los s\u00edntomas por una actitud de tolerancia, afecto o amor hacia uno mismo, acompa\u00f1ado de la aceptaci\u00f3n de una forma de ser, que no va a ser posible cambiar, pero con la que se puede convivir. Las t\u00e9cnicas van dirigidas a la observaci\u00f3n de sus reacciones ante el trastorno, a tener una presencia consciente en las situaciones sociales, a aceptar el miedo y la incertidumbre, a desidentificarse y desliteralizarse, a regularse emocionalmente, a exponerse a trav\u00e9s de meditaciones y en la realidad, a trabajar ejercicios de bondad hacia uno mismo<\/p>\n<p>Intervenci\u00f3n psicol\u00f3gica con los problemas de Sobrepeso.<br \/>\nEn la Primera Ola de Terapias la intervenci\u00f3n va dirigida, sobre todo, a buscar el autocontrol de la conducta de la persona (Kanfer y Goldstein, 1986). El autocontrol lleva consigo las siguientes fases: autoobservaci\u00f3n de las situaciones problema, establecimiento de objetivos realistas, entrenamiento en t\u00e9cnicas concretas y establecimiento de los criterios de ejecuci\u00f3n, contratos de conducta, t\u00e9cnicas de control estimular, autorrefuerzo o autocastigo y autocorrecci\u00f3n.<br \/>\nDurante la Segunda Ola de Terapias se introducen en los programas de intervenci\u00f3n autoinstrucciones (Meichenbaum, 1977) y reestructuraci\u00f3n cognitiva  (Mahoney y Mahoney, 1976)<br \/>\nPero en la Tercera Ola de Terapias a la persona con tendencia al sobrepeso se le ense\u00f1a a comer consciente degustando el sabor de los alimentos, en el aqu\u00ed y ahora, sin prisas ni ansiedad (Kristeller, Baer y Quillian-Wolever, 2006) a clarificar las se\u00f1ales fisiol\u00f3gicas de hambre y saciedad, a reconocer el sentido del gusto, a diferenciar las se\u00f1ales fisiol\u00f3gicas del apetito de otras experiencias internas, a identificar las necesidades aut\u00e9nticas que subyacen a las conductas desadaptativas y poder elegir formas m\u00e1s adaptativas para manejar las necesidades, a tomar decisiones informadas y sabias para actuar sobre las necesidades y de acuerdo a los principios y valores de cada persona (Bayon y Bonan, 2012)<\/p>\n<p>Tratamiento de la Depresi\u00f3n<br \/>\nLa Primera Ola de Terapias dirigidas a intervenir sobre la depresi\u00f3n, iba dirigida a incrementar las actividades placenteras y gratificantes, a programar metas y submetas operativas, concretas y alcanzables,  a observar los efectos a corto y largo plazo de nuestras conductas, a relacionar nuestro estado de \u00e1nimo con las actividades realizadas (Gil, Pe\u00f1a y S\u00e1nchez, 1998)<br \/>\nDurante la Segunda Ola de Terapias se hace hincapi\u00e9 en las atribuciones de \u00e9xito y fracaso (Peterson y cols 1982) en las distorsiones cognitivas que realizan los depresivos (Beck y cols. 1979) y en la reestructuraci\u00f3n cognitiva (Gil y cols. 1998)<br \/>\nSin embargo en la Tercera Ola de Terapias (Segal y cols, 2002) la intervenci\u00f3n se dirige sobre todo a reducir la identificaci\u00f3n con los pensamientos y aprender a relacionarse con los pensamientos como eventos que suceden, adem\u00e1s de observar c\u00f3mo funciona nuestra mente a modo de piloto autom\u00e1tico; explorar desde una perspectiva metacognitiva c\u00f3mo nos enfrentamos a los obst\u00e1culos; tomar conciencia plena de la respiraci\u00f3n; permanecer en el presente; aceptar las experiencias como son, es decir, dejarlas ser, sin juzgarlas; y sobre todo, como se ha dicho, sabiendo que los pensamientos no son los hechos.<\/p>\n<p>Intervenci\u00f3n con deportistas<br \/>\nSi en la Primera y Segunda Ola de Terapias el objetivo de los programas de intervenci\u00f3n va dirigido a ense\u00f1ar al deportista a controlar la ansiedad competitiva y el nivel de energ\u00eda ps\u00edquica para evitar un elevado nivel de estr\u00e9s, a darse autoinstrucciones adecuadas, a establecer objetivos a corto y largo plazo, a entrenar las im\u00e1genes mentales e incluso a mejorar el estilo de atenci\u00f3n o concentraci\u00f3n para cada momento de la competici\u00f3n (Gil y cols. 1990, 1999).<br \/>\nEn la Tercera Ola de Terapias del Comportamiento el trabajo con deportistas se dirige ense\u00f1arles a estar en el momento, en el \u201caqu\u00ed y ahora\u201d durante la competici\u00f3n y darse cuenta de cu\u00e1ndo se dan las distracciones para volver a la competici\u00f3n. Ense\u00f1amos a ser consciente de los pensamientos perturbadores que me exigen el resultado en la competici\u00f3n, me obligan a \u201cganar\u201d, a aceptar dichos pensamientos pero restarles importancia, reforzando todos aquellos dirigidos al disfrute de la competici\u00f3n, a fluir durante el enfrentamiento deportivo. El deportista sabe que ha trabajado duro, que ha entrenado bien, lo importante es poner en pr\u00e1ctica lo aprendido, disfrutar del momento, el resultado es secundario. Adem\u00e1s se utilizan las t\u00e9cnicas de meditaci\u00f3n para descansar muscularmente (repaso del cuerpo) (Gil y cols. 1990, 1999)<\/p>\n<p>Intervenci\u00f3n con personas con d\u00e9ficit de atenci\u00f3n.<br \/>\nLos ni\u00f1os hiperactivos manifiestan problemas de ejecuci\u00f3n en la resoluci\u00f3n de tareas, durante la Primera y Segunda Ola de Terapias la intervenci\u00f3n se dirige a promover el autocontrol del ni\u00f1o a trav\u00e9s de autoinstrucciones (Meichenbaum, 1977), ense\u00f1\u00e1ndole a utilizar una serie de comentarios y sugerencias que controlen la realizaci\u00f3n de la tarea, de tal manera que la persona los internalice y generalice, convirti\u00e9ndose en esquemas cognitivos que gu\u00eden su comportamiento.  Las autoinstrucciones van dirigidas a que la persona aprenda a definir el problema, focalice su atenci\u00f3n, afronte correctamente los errores y se autoeval\u00fae. Para conseguir esto se han utilizado m\u00e9todos operantes para el desarrollo de conductas, organizaci\u00f3n de contingencias (econom\u00eda de fichas y contratos de contingencias), modelado, ensayo de conductas, t\u00e9cnicas para la reducci\u00f3n de conductas operantes y por supuesto autoinstrucciones.<br \/>\nEn la Tercera Ola de Terapias se pretende mejorar la impulsividad e incrementar la capacidad de atenci\u00f3n (Zylowska, Smalley y Schwartz, 2009). Meditar es centrar la conciencia focalizada en un solo punto, prestar atenci\u00f3n a lo que aparece en la conciencia, mantener la atenci\u00f3n centrada en un objeto por un periodo de tiempo, mantener viva la conciencia en la realidad del presente, de esta forma somos conscientes de lo que estamos haciendo, pensando o sintiendo. Cualquier educador es consciente de la importancia que dichas capacidades pueden tener en un ni\u00f1o con problemas de atenci\u00f3n y la ayuda que puede suponer para mejorar las conductas impulsivas y aumentar la atenci\u00f3n. (Hesslinger y cols 2002).<\/p>\n<p>Las crisis<br \/>\nEn la primera y segunda Ola de Terapias se hac\u00eda \u00e9nfasis en mejorar el Repertorio B\u00e1sico de Conductas de las personas, de forma que mejoramos sus habilidades cognitivo-ling\u00fc\u00edsticas, sus habilidades sensomotoras y sus habilidades motivacionales-emocionales. De esta forma el terapeuta trabaja con el paciente sus cogniciones inadecuadas, mejora sus capacidades organizativas, sus habilidades curriculares, su eficacia interpersonal y su inteligencia emocional, se marcan objetivos y metas realistas y operativos. Incluso se pueden cambiar las condiciones ambientales para mejorar la conducta de la persona. Sin embargo todo va dirigido hacia eso que quiere llegar a ser o cree ser el \u201cyo\u201d(listo, fuerte, controlador, seguro, d\u00e9bil), y como hemos dicho, en muchos pacientes ah\u00ed reside el origen de sus problemas. La persona quiere recobrar las mismas condiciones que ten\u00eda antes de la crisis, quiere seguir el mismo camino que antes, sin darse cuenta que eso es imposible.<br \/>\nSiguiendo la Tercera Ola de Terapias, tiene que haber un cambio de actitud ante la vida, podemos mejorar nuestro Repertorio B\u00e1sico de Conducta, podemos modificar el ambiente, pero jam\u00e1s para seguir el mismo camino, tenemos que adaptarnos a vivir una vida diferente. Esa aceptaci\u00f3n de las nuevas condiciones de vida es requisito b\u00e1sico para comenzar a construir una vida diferente, con menos necesidades, con menos exigencias imperativas, dirigida, no a satisfacer ese \u201eyo\u201c que quiere llegar a ser(rico, poderoso, fuerte, superior), sino a ser consciente de todas esas necesidades que no nos dejan vivir. No podemos mejorar nuestras cualidades personales para seguir llenando de actividades nuestra vida y acabar agobi\u00e1ndonos y quej\u00e1ndonos de la vida tan estresada que llevamos, no podemos seguir esclaviz\u00e1ndonos con las mismas necesidades materiales. Tenemos que ense\u00f1arle a la persona a vivir consciente de estos procesos, aceptar la nueva situaci\u00f3n, adaptarse a las nuevas condicones, vivir en el momento, pero comprometi\u00e9ndose por trabajar nuevos valores. Adem\u00e1s cambiaremos esa actitud enjuiciadora y controladora por una actitud de aceptaci\u00f3n y tolerancia hacia uno mismo, hacia los dem\u00e1s y hacia el mundo.<\/p>\n<p>REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS<\/p>\n<p>Alonso, M. (2012). Mindfulness en el tratamiento de los trastornos de ansiedad. En Mir\u00f3, M.T.; Sim\u00f3n, V. (Eds) Mindfulness en La pr\u00e1ctica cl\u00ednica. DDB, Bilbao<br \/>\nAmerican Psychiatic Association (2000). Manual diagn\u00f3stico y estad\u00edstico de los trastornos mentales, 4\u00aa edici\u00f3n, texto revisado (DSM-IV-TR). Barcelona: Masson.<br \/>\nBayon, C. y Bonan, V. (2012) Trastornos de la conducta alimentaria e intervenciones psicoterap\u00e9uticas que incorporan mindfulness. En Mir\u00f3, M.T.; Sim\u00f3n, V. (Eds) Mindfulness en La pr\u00e1ctica cl\u00ednica. DDB, Bilbao<br \/>\nBeck, A.T., Rush, A.J., Shaw, B.F. y Emery, G.(1979). Cognitive therapy of depression. New York: The Guilford Press.<br \/>\nBorkovec, T.D. y Roemer, L. (1994). 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Pir\u00e1mide, Madrid.<\/p>\n<p>\tAP\u00c9NDICES.<br \/>\n\tAp\u00e9ndice 1.<br \/>\n\tDos ejercicios para trabajar la gratitud (Seligman 2002)<br \/>\nEl primero de los ejercicios es el siguiente: se escoge una persona de mi pasado que haya sido muy importante en mi vida y a la que nunca le he expresado mi agradecimiento bastante, por ejemplo padres, abuelos, hermanos, amigos, etc. escribimos unas l\u00edneas expresando dicho agradecimiento, dici\u00e9ndole las causas de dicho agradecimiento. Una vez preparado el texto nos reunimos con \u00e9l y se lo expresamos abierta y sinceramente.<br \/>\nEl segundo de los ejercicios consiste en dedicar unos minutos cada d\u00eda a pensar y escribir cinco aspectos de mi vida por los que me pueda sentir agradecido: \u201cdespertarme cada ma\u00f1ana\u201d, \u201cmi familia\u201d, \u201cmi salud\u201d\u2026<\/p>\n<p>\tAp\u00e9ndice 2.<br \/>\nAprender a perdonar y olvidar (Seligman 2002)<br \/>\nLos pensamientos negativos sobre el pasado son la materia prima que bloquea las emociones de felicidad y satisfacci\u00f3n. Las razones habituales que se esgrimen para no perdonar son:<br \/>\n\uf050\tPerdonar es injusto, disminuye la motivaci\u00f3n para apresar y castigar al culpable.<br \/>\n\uf050\tPerdonar puede evidenciar amor hacia el culpable y no hacia la victima.<br \/>\n\uf050\tPerdonar impide la venganza y esta es correcta.<br \/>\nAl otro lado de la balanza:<br \/>\n\u2022\tEl perd\u00f3n transforma la amargura en neutralidad<br \/>\n\u2022\tAunque no puedes hacer da\u00f1o al culpable no perdonando, puedes librarte perdon\u00e1ndolo.<br \/>\n\u2022\tLa salud f\u00edsica mejora es mejor en los que perdonan<br \/>\n\u2022\tCuando el perd\u00f3n va seguido de reconciliaci\u00f3n mejora las relaciones con la persona perdonada<br \/>\n\u2022\tHay una relaci\u00f3n inversa entre el acto de perdonar y la satisfacci\u00f3n con la vida<br \/>\nUn proceso de cinco pasos para perdonar denominado REACE.<br \/>\n\u2022\tDonde la R corresponde con Recuerdo del da\u00f1o, no sigas regode\u00e1ndote en el da\u00f1o.<br \/>\n\u2022\tLa E significa Empat\u00eda, intenta comprender desde el punto de vista del autor por qu\u00e9 esa persona lleg\u00f3 hasta el extremo de hacer ese da\u00f1o<br \/>\n\u2022\tLa A corresponde al ejercicio del Altruismo del perd\u00f3n. Recuerda se alguna vez hiciste da\u00f1o y fuiste perdonado<br \/>\n\u2022\tLa C representa el Compromiso de perdonar p\u00fablicamente.<br \/>\n\u2022\tLa E significa Engancharse al perd\u00f3n. Perdonar no es olvidar, es cambiar las etiquetas que llevan los recuerdos: \u201caquello pas\u00f3 y fue horrible, lo pase muy mal, pero ahora he rehecho mi vida y\u2026\u201d<\/p>\n<p>Ap\u00e9ndice 3<br \/>\nEjemplo de una met\u00e1fora terap\u00e9utica (Wilson y Luciano 2002)<br \/>\n\u201cDos mujeres se encontraban en su despacho compartido trabajando con sus respectivos ordenadores. A una de las mujeres mientras estaba escribiendo, le empezaron a aparecer mensajes en la pantalla de su ordenador. Mensajes que dec\u00edan \u201cnunca solucionar\u00e1s tu problema\u201d \u201ceres una in\u00fatil\u201d \u201cla gente te ve mal\u201d. Cuando ley\u00f3 estos mensajes empez\u00f3 a cre\u00e9rselos y a angustiarse, a sufrir terriblemente \u00a1\u00a1\u00a1Parec\u00edan tan ciertos!!!. Entonces intent\u00f3 borrarlos de la pantalla, pero no pudo. As\u00ed que contin\u00fao trabajando. De vez en cuando, volv\u00edan a aparecer pero como ella sab\u00eda que no pod\u00eda eliminarlos, no intent\u00f3 hacer nada sigui\u00f3 trabajando. A pesar de los mensajes a que a veces aparec\u00edan y le hac\u00edan sufrir, la mujer disfrutaba y se sent\u00eda bien consigo misma porque su trabajo estaba quedando tal y como ella quer\u00eda.<br \/>\nA la otra mujer, le empez\u00f3 a suceder lo mismo. Empezaron a aparecerle los mismos mensajes que a su compa\u00f1era: \u201cnunca solucionar\u00e1s tu problema\u201d \u201ceres una in\u00fatil\u201d&#8230; Entonces intent\u00f3 eliminarlos, pero no lo consegu\u00eda. Sufr\u00eda much\u00edsimo porque estaba totalmente convencida de que los mensajes eran ciertos. Y adem\u00e1s sufr\u00eda porque no consegu\u00eda eliminarlos. As\u00ed que dej\u00f3 de trabajar para pensar qu\u00e9 m\u00e9todos pod\u00eda emplear para eliminar los mensajes. Estaba segura de que si no los borraba no podr\u00eda continuar trabajando. As\u00ed que empez\u00f3 a probar un m\u00e9todo tras otro, pero no consegu\u00eda nada. Los mensajes segu\u00edan all\u00ed. Miraba a su compa\u00f1era con rabia porque la ve\u00eda trabajando e incluso parec\u00eda que estuviera disfrutando con su trabajo. Pens\u00f3 que su compa\u00f1era pod\u00eda trabajar porque no recib\u00eda los mismos mensajes que ella. As\u00ed que sigui\u00f3 en su empe\u00f1o por eliminarlos. Su sufrimiento iba en aumento: cada vez ten\u00eda m\u00e1s mensajes negativos, fracasaba en todos sus intentos por eliminarlos y encima no avanzaba en su trabajo. Se qued\u00f3 encallada en esta situaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\tAp\u00e9ndice 4<br \/>\nLa met\u00e1fora del autob\u00fas. (Hayes y cols. 1999)<br \/>\nEn la vida vamos conduciendo un autob\u00fas por la carretera que lleva hacia nuestras metas y con el motor de nuestros valores. Llevamos unos pasajeros revoltosos, que son nuestros pensamientos, sentimientos y emociones.<br \/>\nTodos ellos son catastrofistas: \u201csi sigues ese camino vas a sufrir mucho\u201d, \u201cte vas a estrellar\u201d, \u201cvas a tener un accidente\u201d, \u201cte vas a morir\u201d, \u201cte vas a volver loco\u201d, \u201cse van a re\u00edr de ti\u201d. Se nos echan encima, nos aprietan en nuestro est\u00f3mago, se suben a nuestros hombros, o nos agarran del cuello. Adem\u00e1s, nos dicen impl\u00edcita o expl\u00edcitamente: \u201cTuerce ya\u201d, \u201cHaz lo que sea para evitarlo\u201d, \u201cNo sigas el camino que tanto deseas porque va a ser un desastre\u201d, \u201c\u00a1No lo hagas!\u201d, \u201c\u00a1Para!\u201d.<br \/>\nTenemos varias alternativas de comportamiento en esa situaci\u00f3n:<br \/>\n1.\tHacerles caso y torcer, parar, o lo que digan. Pero no llegaremos nunca a donde queremos ir. Sabemos que, si les hacemos caso, tendremos un alivio inmediato, pero abandonaremos muchas cosas importantes en nuestra vida, lo que nos har\u00e1 sufrir indeciblemente.<br \/>\n2.\tEstablecer una lucha con el pensamiento:<br \/>\na.\tDiscutir y decirle que es mentira, que aquello no va a ocurrir. Estamos discutiendo con nuestra mente que es, al menos, tan lista como nosotros mismos, por lo que es imposible vencerla. La lucha y su resultado nos dejan exhaustos. Adem\u00e1s, nos distraeremos de la carretera y podremos tener un accidente.<br \/>\nb.\tEcharlos del autob\u00fas para no escucharlos. De nuevo tendremos que parar para quitarlos de en medio o correremos el peligro de tener un accidente.<br \/>\nc.\tLuchar f\u00edsicamente contra ellos, intentando quit\u00e1rnoslos de encima para que las sensaciones que nos hacen sentir no dificulten nuestra conducci\u00f3n. As\u00ed, una vez m\u00e1s, nos pondremos en peligro.<br \/>\n3.\tAceptar, es decir, escuchar su amenaza, sentir c\u00f3mo se agarran a nuestro cuerpo, sintiendo el miedo que nos produce lo que nos dicen, sabiendo que es muy posible que lleven raz\u00f3n, y, pese a todo, no hacerles caso; no llevando a cabo las acciones que nos proponen para evitar la cat\u00e1strofe que nos predicen. Es decir, no torcer, arriesgarnos a encontrar el desastre que nos afirman que ocurrir\u00e1 carretera delante. No podemos dejar de escucharles porque chillan mucho, y tampoco podemos quit\u00e1rnoslos de encima, pero se trata de seguir conduciendo por la carretera por la que queramos ir. Si aprendemos a conducir en estas adversas condiciones, llegaremos a donde queremos y, quiz\u00e1s eventualmente, los pasajeros se cansen de darnos la lata, porque no consiguen nada, y se sienten tranquilos en el fondo del autob\u00fas, aunque de vez en cuando vuelvan a darnos la lata.<br \/>\nA veces, nuestros pasajeros nos ayudan y evitan que nos metamos en l\u00edos; pero otras nos llevan por mal camino y nos producen un sufrimiento mucho mayor que el que nos indican que quieren evitar. El criterio fundamental para saber si nos ayudan o por el contrario nos meten en l\u00edos es considerar si nos alejan de la direcci\u00f3n en la que queremos ir en la vida o nos retrasa indefinidamente seguirla; entonces es cuando nos producir\u00e1n problemas psicol\u00f3gicos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Gil Mart\u00ednez. jose.gil-martinez@uv.es Pilar Barreto Mart\u00edn. pilar.barreto@uv.es Inmaculada Montoya Castilla. Inmaculada.Montoya@uv.es INTRODUCCI\u00d3N La \u201cPrimera Ola\u201d de terapias de conducta tiene como antecedentes las leyes del condicionamiento cl\u00e1sico de Pavlov y la formulaci\u00f3n de la ley del efecto de Thorndike, posteriormente aparecieron con J.B. Watson las primeras formulaciones sobre el conductismo y con B.F. Skinner [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-849","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/josegilmartinez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/849","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/josegilmartinez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"http:\/\/josegilmartinez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/josegilmartinez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/josegilmartinez.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=849"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/josegilmartinez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/849\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":850,"href":"http:\/\/josegilmartinez.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/849\/revisions\/850"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/josegilmartinez.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=849"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}